decálogo del buen jugador
April 28, 2009 in poker, poker online
Mi amigo Alex Green me lo explicó de un modo como jamás lo había oído antes. Me dijo: hay que tratar al portfolio como a un jardín de rosas… limpiando la maleza, para permitir que las rosas florezcan a pleno. Lamentablemente, la mayoría de los inversionistas no proceden así.
No limpian la maleza. Por lo tanto, a lo sumo, obtienen beneficios mínimos.
Cuando llega el momento de hacer lo correcto, es difícil. Uno se sien te mal. Es mucho más fácil persistir y aguantar el peso que cargan las posiciones débiles. Pero la manera correcta de hacer dinero en tus in versiones es la de tener !a firme voluntad de cortar las pérdidas cuando son pequeñas, y dejar a tus ganadoras florecer a pleno”.
Abrimos el diálogo en este libro argumentando que el póker es un juego cuyos resultados dependen, en el largo plazo, de la habilidad y no de la suerte. También afirmamos que la habilidad consiste en saber tomar las decisiones más acertadas. No las acertadas a secas, porque el póker es un juego de tal complejidad que resultará suficiente con cometer me nos errores que los demás para ganar.
Y de eso se trata todo: el objetivo del póker es ganar. No obstante, no se especificaron cuáles eran las decisiones que los convertirían en ganadores. Llegar a ellas fue un camino que transitamos a lo largo del libro y que nos condujo, finalmente, a este punto. Es momento de resumir y condensar en un puñado de normas básicas que sean representativas del espíritu del buen jugador.
Este decálogo no apunta a convertirlos en players de clase mundial. Está destinado a señalarles el camino que los lleve a ser ganadores, que no es lo mismo. Eso sí, todos los grandes fueron primero e indefectiblemente buenos players.
