Experiencia

April 28, 2009 in juega al poker, poker online

djiasojdoa

Las horas de vuelo en el póker son, como sucede en muchos otros órdenes de la vida, insustituibles.

“El mejor consejo que puedo darles a los players aspirantes -agrega Cliff Josephy, alias Johnny Bax en Internet- es: JUGAR, JUGAR, JUGAR; después de eso, jugar un poco más”.

No hay sustituto que reemplace a la práctica. El único motivo por el que no fue colocado en primer lugar es que la práctica es un factor concedido de antemano. Se supone que todos quieren jugar y jugar.

No hay otra. Incluso, existen infinidad de players buenos cuyo único bagaje y escuela de formación es la experiencia. Si son lo suficientemente avispados, van a encontrar sus propias y válidas respuestas. Es, no obstante, un camino muy ingrato para recorrer en soledad.

“La experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado”. Pelado es la palabra perfecta. Quien pretenda superarse exclusivamente a través de la práctica se expone a ese peligro: al de que su cuenta quede pelada.

4. Afán de superación

Circunscribir las probabilidades de crecer en el juego a los logros obtenidos a través de la experiencia tiene sus pro y sus contra. La ventaja principal es que lo que se graba de ese modo deja una marca indeleble que, si fuera intensa, difícilmente se olvide. Lamentablemente, las contras son numerosas. Para empezar, está la cuestión del tiempo. Si todo lo que hay que aprender en el póker tuviera que pasar previamente por el tamiz de la experiencia, el tiempo requerido sería insoportablemente excesivo.

El póker puede ser un juego muy ingrato para los que no lo dominen; o lo que es peor, para aquellos que creen conocer sus secretos, cuando lo que en realidad poseen es una combinación despareja de aciertos y errores elaborados sobre la base de esfuerzo personal. Una de las aristas más afiladas de esa ingratitud es lo oneroso de ese recorrido: cada error tendrá un precio que habrá que pagar.

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